lunes, enero 31, 2005

Trepanación: abre tu mente... literalmente

Supongamos que usted es televidente del canal "Infinito" y decide tomarse en serio el slogan del canal, "abre tu mente". Pues sorpréndase de saber que hay un procedimiento pseudomédico que puede hacerlo... literalmente: la trepanación.

Antiguamente la trepanación se utilizaba para tratar heridas en el cráneo, aliviar dolores de cabeza, o expulsar demonios que se sospechaba eran causa de demencia. Hoy en día es una práctica aceptada en neurocirugía con propósitos operatorios, por ejemplo para reparar daños en el hueso del cráneo, para aliviar la presión sobre el cerebro o limpiar coágulos de sangre sobre el mismo. El procedimiento consiste en abrir el cuero cabelludo con un escalpelo y perforar el hueso craneal con un trépano o taladro (craneotomía) sin llegar a tocar la duramadre, que es la más externa de las tres capas (meninges) que envuelven el cerebro humano. Las otras son aracnoides (intermedia) y piamadre (interna).

Se trata de una de las cirugías más antiguas que se conocen, probablemente data de la Edad de Piedra. Se han hallado cráneos incas con perforaciones de trepanación. Hipócrates (400 a.C.) la recomendaba para el tratamiento de heridas de guerra en la cabeza. Y, en no pocos casos, los cráneos muestran una posterior regeneración ósea, indicando que el paciente de hecho sobrevivió a la intervención (se calcula que en la Edad Media el 40% de los pacientes sometidos a trepanación morían por infecciones y sepsis derivadas del procedimiento).

Actualmente, todos los médicos coinciden que la trepanación perpetrada por aficionados es altamente riesgosa. Repito: altamente riesgosa.

Aunque los médicos de verdad vuelven a tapar el agujero luego de operar, hay quienes recomiendan perforar el cráneo para mejorar su salud y su intelecto. Los defensores de esta peculiar propuesta arguyen que este agujero en el coco permite una mejor circulación cerebral, con supuestos beneficios para la salud de la víctima, sobre todo una renovada "claridad mental".

Su impulsor moderno es Bart Huges, un estudiante fracasado de medicina que, por otra parte, hizo numerosos y muy interesantes autoexperimentos con marihuana, LSD, mezcalina, y sustancias afines.

¿Y cómo llegó a esas fascinantes propuestas sobre los efectos benéficos de las craneotomías? ¿Acaso tras largos años de estudio sobre neurocirugía? ¿Habrá sido producto de una extensa trayectoria en operaciones craneanas? Mas bien lo contrario, a pesar de que sus acólitos lo llaman “Dr. Huges”, no tiene título ni practicó nunca.

Anteriormente había notado como su padre se paraba de cabeza en las mañanas para "mantenerse en forma". Mientras hacía una experiencia (personal, se entiende) sobre los efectos de la cannabis en una fiesta en Ibiza, conoció a un sujeto que se hizo llamar "Titi", quien se paraba de cabeza durante largos períodos de tiempo en las fiestas. Decía que eso lo excitaba de manera similar a la droga. Huges realizó la misma experiencia y lo comprobó, pero no supo explicar la causa. Finalmente vislumbró el “mecanismo del volumen de sangre cerebral" bajo efectos de una dosis de mezcalina en Amsterdam, en Noviembre de 1962.

Según él, el aumento del volumen de sangre en el cerebro era la causa de una mayor claridad mental, y esto sucedía al desplazarse el fluido cerebroespinal (el fluido en el cual flota todo el sistema nervioso central) dejando mas espacio para la sangre. Tiempo más tarde, bajo efectos del LSD, concluyó que el volumen de sangre en el cerebro aumentaba debido a la contricción de las venas del cuello.

Y mientras pasaba un rato en la cárcel (honestamente desconozco el motivo, pero sospecho tenencia de drogas) decidió hacerse el "tercer ojo", al concluir que el único lugar donde podía hacer un agujero para aliviar permanentemente la presión del fluido cerebral, y que éste no se cerrara, era en el hueso craneal. Su teoría es que al cerrarse el cráneo éste comprime el cerebro impidiéndole una correcta circulación sanguínea, por eso sería que al crecer perdemos esas maravillosas facultades de aprendizaje que tenemos cuando niños. La idea sería abrir un espacio hacia donde desplazar el fluido cerebroespinal, así el cerebro pulsaría mas libremente con la sangre, permitiendo el paso de un mayor volumen de sangre y dilatando los vasos sanguíneos alrededor del cerebro, acelerando su metabolismo... (si bien los médicos hacen notar que esto depende antes de la circulación de la sangre que del volumen de la misma).

El objetivo sería volver al estado de infante recién nacido, estado en el cual las placas óseas del cráneo no han suturado aún y permiten apreciar la pulsación rítmica de la circulación sanguínea. Ése sería el camino hacia el estado de excitación permanente.

No sé ustedes, pero sabiendo las circunstancias en las que se produjo su revolucionario descubrimiento yo lo pensaría dos veces antes de abrirme la cabeza por recomendación suya.

Él mismo nos cuenta como una veintena de profesionales en psiquiatría, antropología y neuroanatomía rechazaron sus ideas de manera unánime, pero él no se dio por vencido y decidió hacerse la operación él mismo. A pesar de que los esfuerzos de sus amigos escondiendo sus instrumentos y herramientas retrasaron su iniciativa durante seis meses, finalmente logró hacerse su tan ansiado hoyo en el coco con un escalpelo, un taladro eléctrico y un poco de anestesia local, el 6 de Mayo de 1965.

Diez días después hizo pública su experiencia, dio una conferencia de prensa una semana mas tarde y se hizo una radiografía en el hospital universitario, donde dos psiquiatras lo retuvieron durante una hora (sospecho que no sin motivos) y lo liberaron solamente bajo la promesa de que volvería al día siguiente. Al llegar al día siguiente una docena de enfermeros lo forzó a entrar a la clínica y allí lo mantuvieron tres semanas en observación. Un mes después del alta hizo su aparición en televisión, y el gobierno estadounidense creyó oportuno declarar que su escrito "Homo Sapiens Correctus" era totalmente absurdo.

Por otro lado nos explica que al ser la sangre mas pesada que el fluido cerebroespinal y debido a que le hombre camina erguido, el cerebro pierde el volumen de irrigación necesario para mantener funcionando todos sus centros simultáneamente. Es sus palabras, el enemigo es la gravedad, la víctima es el hombre y la sociedad es la enfermedad. Por ello afirma que la desgracia del hombre comenzó en el momento de la evolución en que el mono comenzó a caminar erguido (ni zorra idea de lo que es la evolución: los monos NO caminan erguidos, los humanos NO descendemos de los monos sino de los homínidos, y no entiendo por que nuestra desgracia comienza en el momento en que desarrollamos nuestro cerebro superior y somos capaces de razonar. De hecho, si tanto nos perjudica la postura erguida nuestros antepasados deberían haberse extinguido. Además, siguiendo su teoría al pie de la letra, los cuadrúpedos deberían ser mas inteligentes que nosotros, las jirafas deberían ser las mas estúpidas del reino animal y los perezosos y los murciélagos deberían ser los animales mas inteligentes del mundo).

Además de abogar por trepanación libre y gratuita para todo el mundo y postular la disponibilidad del LSD a petición popular, sostiene que solamente los individuos "trepanados" son capaces de construir una "sociedad mejor". La trepanación promete un aumento del sentido común, facilitando la cooperación entre personas.

Frente a acusaciones de mesianismo se declara ateo. De hecho, considera que los individuos trepanados no necesitarán dar sentido a palabras abstractas ni religiones, y que podrían reemplazar palabras innecesarias por colores (???), conservando únicamente las necesarias para la comunicación y la información. A menor cantidad de palabras pero dando mayor importancia a su significado, se suscitarían menos conflictos entre la gente (quisiera saber cómo pretende enriquecer el conocimiento empobreciendo el lenguaje, y de paso que me cuente dónde ve tantos colores cómo para reemplazar tantas palabras... ¡ah claro, me olvidaba, el LSD!).

Dice que su problema pasa por cómo explicarle a una persona que tiene demasiado poca sangre en el cerebro para entender si justamente tiene demasiado poca sangre en el cerebro para entender esto. ¿Es esto un culto solamente es entendible para los iniciados? Los individuos trepanados no parecen brutalmente más brillantes que antes... de hecho, no me parecen brillantes en absoluto. Juzgue usted por su propia cuenta:

Joey Mellen, galerista de arte inglés y discípulo de Huges, se hizo su propia trepanación y escribió un libro al respecto: "Bore Hole". Tuvo que repetir el intento auto-operatorio varias veces con distintas técnicas. Primero tuvo problemas administrándose la anestesia, luego no pudo hacer suficiente fuerza con su taladro manual. Intento pedirle ayuda a Huges, pero el Home Office declaró a éste "persona indeseable" y le negó la entrada al Reino Unido. Su pareja, la artista Amanda Fielding tomó su lugar e hizo los primeros cortes, pero cuando estaban a punto de llegar al otro lado Joey se desmayó, así que Amanda llamó a emergencias. Los médicos le dijeron que si hubieran perforado solamente una fracción de centímetro más Joey habría muerto. (Nótese que todas estas alucinantes intervenciones tomaban lugar bajo los simpáticos efectos del LSD). Después de este episodio pasó unos días en la cárcel por tenencia de cannabis y fue examinado por psiquiatras que estaban muy interesados en él (por algo será). En la primavera de 1970 por fin perpetró su propio agujero con un taladro eléctrico, y convenció a Amanda de imitar su experiencia.

El Diccionario Escéptico nos cuenta que Amanda Fielding, que además filmó su propia auto-trepanación y exhibió la película (titulada "Heartbeat in the Brain") por Europa y América, fue candidata al Parlamento en 1978 y obtuvo 40 votos en Chelsea. Parece ser que en los 80s intentó de nuevo sacó 140 votos. Su base de campaña era que el sistema médico público cubriera las trepanaciones a quien las solicitara. Me da la impresión de que algunos votantes de Chelsea tienen un hoyo en la cabeza sin haberse operado...

Según la página alemana Homo Sapiens Correctus - Der Fall der Menschheit ("Homo Sapiens Correctus - La Caída de la Humanidad"), otras formas de aumentar el volumen de sangre en el cerebro y llegar al estado de éxtasis son pararse de cabeza, comprimir manualmente las venas a la altura del cuello, presionar violentamente sobre el estómago para empujar la sangre hacia el corazón y hacia la cabeza, por ósmosis del fluido cerebroespinal (mediante ingesta repentina y excesiva de huevo), saltar de un baño caliente a uno frío (por exceso de adrenalina producido por los riñones), con hormonas de embarazo... y naturalmente, con drogas.

El website Trepan.com, además de un muy elocuente diseño gráfico que incluye un tercer ojo místico (todo un distintivo de seriedad), es la base del grupo ITAG - International Trepanation Advocacy Group. Bajo la dirección de Pete Halvorson (que expone orgullosamente su calabaza visiblemente agujereada), este grupo propone trepanación para todos. Como en los Estados Unidos aparentemente no los dejan operar, tienen su clínica agujereadora en México (típico yanqui, a hacer los negocios turbios al otro lado de la frontera mexicana).

Y la página "Trepanation Guide" entre otras cosas, nos presenta la ya conocida manía persecutoria o Síndrome de la Teoría Conspirativa que ostentan tantos movimientos pseudocientíficos (cuyo caso mas patente es la ufología, seguido por la homeopatía y las pseudomedicinas en general). Según ellos, son genios incomprendidos, reprimidos y marginados maliciosamente por la pérfida "medicina oficial" o "ciencia establecida". Además nos suelta un laaaaargo rollo sobre las trepanaciones en la antigüedad y a lo largo de la historia, como si nuestros antepasados de todas épocas hubieran poseído un conocimiento superior y la ciencia actual se dedicara solamente a retroceder y perder conocimientos. Pregúntele a cualquier médico medianamente serio y le contestará que los procedimientos médicos antiguos en general están mejor en donde están: en el pasado.

No se sabe con exactitud cuántos seguidores tiene el movimiento, ya que según ellos mucha gente trepanada lo oculta por temor al estigma social. Vale aclarar que muchos de los individuos trepanados parecen haberse hecho la operación ellos mismos y/o con asistencia de otros acólitos del movimiento. Parece que ningún médico razonable accede a practicar estas intervenciones por petición popular. De hecho, las califican de absurdas y peligrosas. la intervención se limta a extraer un pedazo de hueso... y no afecta al cerebro en lo mas mínimo.

Los científicos coinciden en que los mecanismos de circulación cerebral son muy complejos y actualmente aún no se comprende totalmente su funcionamiento. Lo que sí parece quedar claro es que a nuestro cerebro no le falta circulación.

Los trepanadores suelen citar algunos estudios y médicos serios que los avalarían, pero en tal caso le sugiero que busque dichos estudios o vea que dicen esos médicos en realidad: lo contrario de lo que los trepanistas dicen (por ejemplo, Moskalenko y Naumenko, citados por ITAG con respecto a la pulsación).

Prácticamente la única evidencia de los supuestos beneficios que trae la trepanación son sus anécdotas personales que, como toda persona con mínimos conocimientos de ciencia debería saber, no son nada confiables. Sobre todo porque sus expectativas sumadas a la intensidad de la intervención los exponen en gran medida al efecto placebo... y eso al margen de las drogas, claro.

Algunos links (en inglés):

http://www.geocities.com/trepanationz/ (reseña científica breve)
http://www.socrepsoc.com/trep.html (artículo científico extenso y bastante completo)
http://www.free.de/homes/joern/luck_hole.html (entrevista de Joe Mellen a Bart Huges, 1967)
http://members.ozemail.com.au/~hbalfour/headhole.htm (la historia de Joe Mellen y Amanda Fielding)
http://www.ambient.ca/bodmod/hole.html
http://boingboing.net/trepan.html

sábado, enero 22, 2005

Crónicas Homeopatitas de un sábado a la noche (o introducción al pensamiento ordenado)

El sábado salí a cenar con una amiga, anteriormente mencionada, acérrima defensora de la homeopatía frente a mis frecuentes incursiones punitivas en dicha materia. No era mi intención volver a meterme con ella en ese campo minado (menos un sábado a la noche), pero estábamos criticando el sistema educativo argentino (otro rollo para otro día) y al momento de llegar a hablar de pensamiento crítico nos hundimos nuevamente en dicho lodazal homeopático. Pero al menos dejamos algunas cosas en claro, a saber:

1) Ella no conoce los principios que rigen esta peculiar disciplina pseudomédica (yo se los expuse y refuté en su momento), de modo que no defiende la homeopatía desde la homeopatía misma (lo cual es, además, imposible).

Su defensa de la homeopatía no es en el fondo una defensa sino una crítica a la epistemología. Habla de lo mucho que influyen en nosotros las ideas previas y nuestras perspectivas sobre un objeto (según Thomas S. Kuhn).

2) Dice que la verdad válida para mí no tiene por qué ser válida para ella.

3) Su convencimiento salió de su propia experiencia personal de recibir un tratamiento homeopático. De lo cual sale que no partió de una base objetiva y se convenció racionalmente de que la homeopatía funcione, sino que se convenció a priori a base de experiencia anecdótica y ahora intenta defender su bastión con lo que encuentre a mano para justificar un pensamiento mágico. Intentó sostener la idea de que la homeopatía es una "anomalía de Kuhn".

4) Al ser acorralada por los argumentos racionales, se escuda en la libertad de opinión y el respeto a la opinión ajena.

Lo que intento a continuación es resumir los puntos principales de una conversación que se me hizo eterna, principalmente porque cuando yo acorralaba sus argumentos individualmente surgía una tendencia a saltar a otros aspectos de la cuestión e introducir nuevas variables. Y la idea es que esto sirva de introducción a la discusión sobre el conocimiento humano, que trataremos en mayor profundidad mas adelante.

1) Nuestro conocimiento de la realidad:

¿Cómo conoce el ser humano? Simplificando un poco a efectos prácticos, diremos que obtenemos conocimientos a partir de nuestra percepción de la realidad.

¿Tenemos todos la misma percepción de la realidad? No, todos tenemos nuestra propia perspectiva, lo cual NO significa que la realidad sea relativa sino que tenemos distintos puntos de vista. Nosotros miramos partes distintas de una misma realidad y/o las evaluamos de distinta manera. TAMPOCO significa que todos nuestros puntos de vista sean opuestos entre sí, o incompatibles. Generalmente nuestras apreciaciones tenderán a agruparse con las de otras personas en corrientes mas o menos definidas.

Esto significa que si dos personas tienen visiones radicalmente distintas de una misma realidad, al punto de ser incompatibles, puede estar sucediendo dos cosas: o bien uno o los dos han incurrido en equivocaciones en sus razonamientos, o bien se basan en información incompleta, o ambas. Lo que corresponde entonces a cada uno es sentarse a tomar un café con el otro y discutir a fondo los fundamentos de sus posturas para tratar de descubrir en dónde pueden estar equivocándose (Recuérdenme que otro día profundicemos mas sobre la epistemología o gnoseología).

Ahora bien, si se sientan los homeópatas y los médicos a tomar ese café, la cuenta la pagan los primeros. Y es que el conocimiento teórico de éstos tiene una base mágica que se deshace bajo el peso de la evidencia real. Eso si se siguen los métodos aceptados como válidos para corroborar dicha evidencia, claro.

Pero cuando el mozo les traiga la boleta nuestros amigos dirán que esos métodos no son universalmente válidos, porque parten de supuestos metafísicos indemostrados. Lo que no queda del todo claro es cuáles son los supuestos metafísicos en los que ELLOS se basan (siempre he pensado que podrían ser: 1 - "Mi conocimiento de la realidad es igualmente válido o más que el de los demás", 2 - "los supuestos de ellos pueden ser válidos mientras no me contradigan", 3 - "No necesito demostrarlo").

Tampoco les preocupa que dichos supuestos sean igualmente indemostrables, ni les quita sueño el hecho de que esos principios los aplican, por lo general, solamente a lo que les interesa.

2) ¿Que es una verdad? Es una afirmación que efectivamente se corresponde con la realidad. La verdad NO tiene versiones, NO es relativa, una afirmación es verdadera o falsa. Lo que hay son incertidumbres, errores o engaños en nuestra apreciación que distorsionan nuestro entendimiento del universo.

No existe entonces "mi" verdad que sea igualmente válida a "tu" verdad, o a la verdad de Juan, o a la de Laura (a pesar de lo que dijera Protágoras de Abdera, el hombre NO es la medida de todas las cosas). Todos tenemos motivos para afirmar algo como verdad o para negarlo. Si no coincidimos con otras personas, alguien está incurriendo en una equivocación. Probablemente todos estemos más o menos equivocados normalmente porque las realidades suelen ser complejas y no es fácil llegar a la verdad, si es que podemos llegar (muy a menudo no). Podemos decir que algunos estarán mas cerca de la verdad que otros, y corresponde mayor credibilidad a quien tenga la fundamentación mas sólida y consistente.

O sea, la homeopatía funciona de la manera que ella dice o no lo hace. ¿Quién tiene la razón?

3) ¿Como sabemos qué conocimiento considerar válido? Espinosa cuestión... a ver, el ser humano es falible por un lado. Por otro lado, es imposible ser totalmente objetivo, ya que por mas honesto que se quiera ser, incluso las mismas palabras que utilizamos para expresar aunque sea la afirmación mas sencilla le imprimen una connotación. Y por si esto fuera poco, no podemos apreciar la realidad entera de un ente (digamos, un "algo") sino que vemos una fracción desde nuestra perspectiva particular (Kant diría que vemos el mundo con gafas de colores - todos a través de nuestro propio color, pero el mundo sigue siendo el mismo). Por eso es esencial COMPARAR y SISTEMATIZAR nuestras percepciones con las de otra gente. Algunas personas ven cosas que otras no ven, pero entre todos podemos ponernos de acuerdo para estructurar nuestros conocimientos de forma mas o menos coherente y aproximarnos lo mas que podamos a la verdad (se llama CIENCIA, manga de magufos chupasangres ignorantes!!).

Nuestra propia experiencia, desde nuestra propia perspectiva, es justamente eso: propia. Particular. Y la experiencia particular no se extiende de manera automática a lo universal. Pero ya ven la fuerza que puede cobrar en alguien el convencimiento de la experiencia personal.

Lo de la "Anomalía de Kuhn" fue un último intento de recurrir a la racionalidad, postuló que la homeopatía constituía una "Anomalía" según lo que decía el filósofo Thomas S. Kuhn, lo cual no es cierto. Lo de Kuhn da para rato, así que la haré super-breve-simplificada: dice que toda ciencia se mueve en "paradigmas" (noción clave de este pensamiento), que le da un ejemplo a los científicos de cómo ver, comprender y trabajar el universo. Este paradigma se resiste al cambio y tiende a tratar de descartar lo que no encaje en él sin conmover sus fundamentos esenciales. Las "anomalías" son justamente este tipo de enigmas que no pueden ser resueltos sin revisar las bases del paradigma. En algún momento, sostenía mi amiga, el paradigma se ve forzado al cambio e incorpora esas anomalías y les da respuesta.

El problemita aquí es que la existencia de dicha anomalía debería ser racionalmente demostrable si se la busca. Y en la homeopatía se la ha buscado muchas veces sin encontrarse.
(también estaba eso del "obstáculo epistemológico de Bachelard", que no lo busqué aún, queda pendiente)

4) ¿El respeto por las opiniones ajenas? No es el valor supremo, hay un aspecto ético y una responsabilidad que van primero.

Si uno ve que están timando a otra persona y se encuentra uno en posición de hacer algo al respecto, pues es poco ético no hacerlo. Más aún si comporta un riesgo aunque sea potencial para la víctima (¿falsa medicina me parece bastante grave, no creen?). Más aún si sientes mucho aprecio por esa persona. Yo a mi amiga la quiero mucho, a pesar de su testarudez, y por eso intento ayudarla.

Y la posibilidad (por ella sugerida) de que yo esté equivocado no justifica quedarse a un lado. Obviamente yo no puedo decir que estoy en posesión de la verdad absoluta, pero si creo que alguien se equivoca se lo hago notar. Y si esa persona insiste en equivocarse, se le hace notar de nuevo. Y de nuevo...

Y así se embarca uno en una guerra de desgaste entre cabezas duras, uno con un arsenal argumentativo mas o menos contrastable, la otra con su fe personal en la homeopatía. Una guerra en la que pierdo por abandono.

Bah, ¿pierdo? Ella renunció a la razón y lo sabe. Sabe que va directamente en contra de lo racionalmente conocido.

"Argumentar con una persona que ha renunciado a la lógica es como dar medicina a un hombre muerto" (Thomas Payne).

martes, enero 18, 2005

La Adivinación y la Paradoja de las Abuelas

En mi anterior post mencioné a una jovencita, luminaria intelectual como pocas, que planeaba estudiar homeopatía al egresar del secundario. Ella se retiró antes de que pudiera argumentarle nada, pero como dije, la noche no fue en vano.

Dos compañeros se esta joven que habían presenciado nuestra brevísima pero intensa discusión se quedaron a charlar, y les referí en rasgos generales cómo era la batalla ciencia vs. pseudociencia. Y se puso interesante, porque mientras despellejaba a los adivinadores uno de estos chicos me dijo que su abuela adivina el futuro con el péndulo.

¿Metida de pata? No, y esto métanselo en la cabeza, la cordialidad no es excusa para consentir la ignorancia, los engaños, o las burradas potencialmente peligrosas. Lo cual no singifica que haya que ensañarse con la gente de la misma manera en que tanto disfrutamos hacerlo en el ciberespacio. De la manera mas diplomática posible le di a entender que su abuela era una ignorante o una embustera.

Claro que es una sentencia difícil de digerir para un nieto que ama a su abuelita, uno tiende a creer a las personas en las que confía y parece dificil aceptar que la ancianita que te hace galletas caseras y te leía libros de cuentos cuando niño sea tan groseramente ignorante, o peor, una embaucadora profesional desplumadora de ingenuotes.

Es lo que yo llamo la Paradoja de las Abuelas. ¿ abuela dice que la adivinación funciona? Pues mi abuela dice que no. ¿Cómo saber cuál tiene razón? Las canas son símbolo de experiencia, no son sinónimo de conocimientos certeros ni de infalible lucidez intelectual. La confianza personal que le tenemos a las personas no nos dice nada acerca de sus conocimientos o su rectitud moral. ¿Cómo saber si funciona la adivinación? Bueno, para eso están los científicos, los académicos (tengan la edad que tengan), los que se dedican a estudiar la realidad de diversas formas.

Que cómo estaba yo (o los científicos) tan seguro que eso del péndulo no funciona, me preguntó. Qué como se yo que la magia no existe.

Yo no dije que no pudiera funcionar, en teoría. En el pasado muchos fenómenos de la naturaleza atribuidos a voluntades mágicas sobrenaturales (dioses, demonios, genios, brujas, fantasmas, y el resto del repertorio imaginable) resultaron responder a leyes de la naturaleza que la humanidad no conocía. ¿Puede alguna técnica de adivinación funcionar en base a una o varias leyes desconocidas?

Pues las probabilidades son 99,99999999999999% a que no (la evidencia nunca es absoluta), principalmente porque ya está bastante claro que los cuervos que deambulan por el rubro de la adivinación no adivinan un carajo sino que apuntan a la vaguedad, al azar, o a las predicciones con mayores probabilidades estadísticas.

Ejemplo de predicción por vaguedad: "el año próximo estallará un conflicto armado en algún lugar del mundo" (No hace falta ser adivino, basta con leer cada tanto la seccion "exterior" del periódico y darse cuenta de que el mundo es un lugar jodido). Esto equivale a disparar una flecha a ciegas contra un blanco del tamaño de Canadá, lo asombroso sería que no le atinara.

Ejemplo de predicción estadística: si en Argentina es electo un presidente que no sea peronista y yo predigo que no llegará al final de su mandato, tengo muchas pero muchas probabilidades de acertar. Cualquiera que esté mas o menos al tanto de la historia reciente de mi país sabrá que el último presidente electo no peronista que llegó a cumplir su mandato completo fue Marcelo T. de Alvear (1922-1928).

¿Ahora bien, cuánta gente se acuerda de ese tipo de detallitos en su vida cotidiana? (Yo no por lo menos, el detalle de Alvear me lo dijo un amigo que sabe de historia argentina)

Pero en aras de la diplomacia no fui tan lapidario con los chicos en este punto. Pero propuse que mientras los astroloqueros no pudieran demostrar que sus técnicas funcionan, no las vendieran. Si hubiese videntes honestos que realmente pudieran predecir el futuro, deberían primero demostrarlo, para que gente deshonesta no se hiciera pasar por vidente. Para proteger al "consumidor", si se quiere, garantizándole que las predicciones serán acertadas, poniendolo a salvo de predicciones fraudulentas. Lisa y llanamente, aplicarles la misma lógica que se le aplica a cualquier producto comercial.

(Lo cual nos lleva a la cuestión de cómo saber qué conocimiento es válido, pero eso lo dejo para la futura entrada sobre "crónicas homeopatitas" que ya tengo a medio redactar.)

Y parece que eso terminó por convencer a estos chicos, pero solo despues de horas de charla.

Para quienes nos queramos dedicar a despanzurrar charlatanes nos queda pendiente la cuestión de cómo encarar a seres queridos que ingenuamente creen en los gurúes, y lo voy a cubrir en la próxima entrada sobre el tema.

sábado, enero 15, 2005

¿No sienten el Chi?

Hace un tiempo, en la ciudad universitaria de la UBA (Universidad de Buenos Aires), me encontré por casualidad con un hombre que pretendió demostrarme la existencia del Chi (ya saben, esa fantabulosa energía cósmica que es la base del feng shui). Esta persona no sé si enseñaba feng shui o había hecho un curso, o algo así. Yo lo escuchaba con expresión escéptica pero diplomática, a ver que sacaría en claro de esto. ¿Y a que no adivinan que saqué en claro? Pues NADA.

Me decía que el Chi pidía sentirse fluir cuando, en un estado de meditación y relajación (que se parece sospechosamente el estado de "drogado") :-) pones tu dedo índice en el centro de tu frente y presionas con fuerza, exactamente sobre el tercer ojo (donde coña habrá estudiado anatomía! ah cierto, es un ojo místico e invisible). Según él, en ese estado puedes sentir el calor de la energía en la punta de tu dedo.

El problema es que intenté mas o menos de buena fe reproducir su experiencia y... ¡funciona! Sii, en serio, se siente el calorcito entre tu dedo y tu frente. Ahora bien, ¿cual es el truco? Nada de otro mundo, cualquier esceptico se habrá dado cuenta de inmediato. Si presionas con fuerza alguna parte de tu cuerpo y esperas sentir un calorcito, lo sentirás. Sea tu frente, tu cuello, tu mano, tu ombligo, tu pie, o tu trasero.

No me jodas, demostrame algo que no sepa.

Es un entremés menor, casi no lo incluyo, pero me pareció interesante hacer notar como la idiotez está en todas partes.

miércoles, enero 12, 2005

A ponerlos de homeopatitas en la calle...

Mi mas reciente querella es con los seguidores de la pseudomédica disciplina de Samuel Hahnemann, la homeopatía, que es el actual objetivo de mis bombas. ¿Por que me ensaño tanto con ella? Vamos a ver.

Hace unos dos meses di una clase de introduccion a la oratoria en un curso de último año de secundario. En el transcurso de la misma mencioné, muy superficialmente, la homeopatía como ejemplo de engaño. Lo hice en parte porque sospechaba que alguien intentaría contradecirme, y estuve absolutamente acertado. Dos chicas al fondo pusieron cara de ofendidas y una de ellas intentó interrumpirme y argmentar algo, pero el tiempo era muy escaso para la clase que tenía que dar y no podía permitirme perder tiempo refutando tonterías homeopáticas.

Lo preocupante del caso es que se dio en un curso de orientación científica biológica, y la clase de oratoria que les estaba dando era parte de su preparación para presentar un proyecto de tesis a fin de año. Ahora me arrepiento un poco de no haberlas retenido a la salida del curso para intercambiar unas palabras... pero bueno, me doy cuenta que oportunidades no me van a faltar. No me escandaliza tampoco, la homeopatía es un embuste con fachada de medicina y no es raro que alguien poco informado se confunda... o no?

Lo que sí me hizo patinar un poco fue un episodio que sucedió una noche, hara unos tres o cuatro meses atrás, durante una clase de astronomía. Con los escasos alumnos que me quedaban nos desviamos ligeramente por las ramas y terminamos hablando de OVNIS, Fabio Zerpa (para quienes no sean argentinos, éste es el espantapájaros ufoilógico local), y demas embustes. Y en algun momento mencioné, al enumerar una lista de chupasangres, a los astrólogos, curanderos, y... los homeópatas.

Grande fue mi sorpresa cuando una alumna de segundo año (16 o 17 años) declaró, con toda seriedad, que ella iba a estudiar homeopatía despues de egresar el año siguiente. Me tomó desprevenido, lo mejor que pude articular fue algo así como que "déjese de tonterías y estudie algo de verdad". Sí, ya se, no fui muy diplomático. Le recomendé que si quería ayudar a la gente realmente que estudiara alguna disciplina médica científica. Y ella me contestó que "abriera mi mente", que la ciencia es "cerrada" y que "rechaza lo que no puede explicar", que "la ciencia no sabe todo"... en fin, los clásicos dogmas anti-ciencia de los paranormaleros.

Cuando empecé a explicarle acerca de lo que la ciencia realmente es y su comprensión del universo, exclamó en tono triunfante que la ciencia no podía explicar el amor, que no podía explicar un montón de cosas por estilo... como si eso fuera prueba de que la homeopatía funcionara... Pero dijo semejante cantidad de estupideces juntas, tan inconexas y a tanta velocidad que no tuve tiempo de articular una buena defensa. Comencé a armar una argumentación para tratar de hacerle ver a esa jovencita lo asombrosamente desordenado e ignorante de su pensamiento, pero justo la clase llegaba a su fin. Lo único que pude hacer fue referirle el URL de la página de ASALUP y que buscara el artículo sobre homeopatía, aunque dudo que haya hecho siquiera eso. Ella se fue con una sonrisa victoriosa, dejándome mirarla con pena mientras se iba, tan alegre en su ignorancia.... al final la noche no fue en vano, pero de eso hablaré otro día.

Lo que realmente me saca de quicio es que una de mis mejores amigas, estudiante de Kinesiología, crea miopemente en la homeopatía. Me cuesta realmente aceptar que una mentalidad científica como la de ella se embuche semejante patraña sin permitirse procesar racinalmente los numerosos y fundados argumentos en contra. Ella sostiene que la práctica muestra que la homeopatía funciona, al punto que no busca defender la Homeopatía desde sus propios e indefendibles principios (los cuales ella ni siquiera conocía a fondo antes de que yo se los explicara) sino que se pone a buscar errores en mi argumentación, buscando alguna falla del pensamiento racional que dejara lugar al funcionamiento del curanderismo supersticioso de Hahnemann.

Por fin un día me dijo en tono triunfal que había encontrado la manera de joderme. Me dijo que buscara el "obstáculo epistemológico de Bachelard" y la "anomalía de Kuhn". De Bachelard no encontré mucho, prometo buscar mas. Pero cuando haga la disección detallada de la homeopatía voy a explicar con mas detalle lo que dice Kuhn. Aparentemente mi amiga cree que la Homeopatía es una "anomalía de Kuhn" esperando un cambio de paradigma. Y no es así querida. Si entendí bien y según tus propias palabras, dicha anomalía es racionalmente demostrable si se la busca. Y no es el caso.

lunes, enero 10, 2005

La Pregunta Filosófica - ¿Quién soy, de dónde vengo y a dónde voy?

En esta primer entrada a mi nuevo Blog corresponde, primero que nada, presentarme, explicar quién soy y que me propongo. Mi nombre es Federico y vivo en Buenos Aires, Argentina. Soy bachiller en Ciencias naturales, orientación Biología, y actualmente me encuentro cursando Ciencias Políticas. Hablo y escribo español, inglés, alemán, y estoy dando los primeros tropezones aprendiendo ruso. Siendo argentino mi español es rioplatense, así que hago un esfuerzo para escribir en español lo mas neutro posible para que me entiendan los demás hispanohablantes del mundo, y les pido disculpas de antemano si se me escapa algún "vos" u otra tonada local.

En cuanto a mis aficiones, me interesa un poco de todo. He incursionado en rubros tan disímiles como la fotografía, el TaeKwon-Do, la oratoria, el tiro táctico y la aeronáutica. Y, por supuesto, el pensamiento crítico. Soy asiduo lector del weblog de Mauricio-José Schwarz (charlatanes.blogspot.com) entre otros, y combato a las pseudociencias con el mismo celo que a los extremismos religiosos.

Mi entrada al escepticismo es una historia no infrecuente en el ámbito racionalista: soy un crédulo converso. Cuando era niño una tía o abuela, ya no recuerdo, me regaló un viejo ejemplar de "El Triángulo de las Bermudas" de Charles Berlitz (lo conocen? seguro? jeje) decimocuarta edición de Editorial Pomaire de marzo 1977, el cual devoré con creciente entusiasmo y fascinación. A pesar de que mi sabio padre me recordaba cada tanto que no creyera todo lo que leyera, en mi infantil ingenuidad me parecía que algo de verdad debería haber detrás de lo que Berlitz relataba. No creía que alguien fuese capaz de inventar o mentir tan descaradamente durante tantas páginas. Y me lo tragué enterito y sin condimentar.

Y no fue el único. Durante una temporada me di un grosero atracón de literatura ufoloquísima, en parte de revistas como Conozca Mas (o menos). Y aprendí mucho: me enseñaron que las pirámides de Egipto y de América, las líneas de Nazca, los moais de las Isla de Pascua, Stonehenge, la Atlántida, el Coliseo, la Torre Eiffel, el Madison Square Garden, el Obelisco, el estadio de River Plate, la cucha del perro y el inodoro de mi casa habían sido construidos por extraterrestres, que encima nos raptan para hacernos experimentos enfermos.

Aprendí también que Nessie era un Plesiosaurio del Mesozoico aparecía en innumerables fotos pero en ningún sonar, que el chupacabras es un selecto gourmet que selecciona sus aperitivos con precisión quirúrgica, que el Yeti existe y es primo de Pie Grande, que el Kraken le pone mayonesa a los barcos que se traga, influenciado sin duda por la Luna que provoca naufragios y define nuestro futuro... y mucho mas. Esto habrá sido alrededor de 1995.

Claro que después de un tiempo me fui interesando por otras cosas y toda ensalada de pendejadas quedó un poco relegada al olvido, cada tanto reflotada por alguna lucecita ovníloca como la de Bariloche o algún animal descuartizado por el Chupacabras. Hasta que en Septiembre del año 2000 la Revista de La Nación publicó una extensa nota sobre el CAIRP (Centro Argentino de Investigación y Refutación de las Pseudociencias). Y me abrió los ojos. Más aún cuando en dicho artículo Christian Sanz cuenta que creyó en el triángulo de las Bermudas hasta cruzarse con un libro de Larry Kusche ("The Bermuda Triangle Mystery - Solved"), un holandés con sentido común que se dedicó a descuartizar el libro de Berlitz y comprobar que casi todo era un cuento. Me habían abierto los ojos con una barreta y sin anestesia. Mi rabia contra el rata de Berlitz explotó en silencio.

Y me convertí al escepticismo.

Pero no intenté hacer nada para abrirle los ojos al resto del mundo hasta ahora, que veo que la ignorancia está en todas partes y se vuelve de a ratos peligrosa. Y además porque estoy disconforme con más de un racionalista que, considero, no usa realmente la razón todo lo que dice usarla y dice abolir dogmas cuando en realidad solo cambia unos dogmas por otros. Pero esto da para rato.

La idea de este weblog es compartir, con quienes quieran leerlo, algunas reflexiones y experiencias acerca del pensamiento racional en la vida cotidiana y también un poco de su relación con la fe. Voy a dedicarme a desmenuzar con escalpelos las pendejadas que me vaya encontrando por el camino. Como el título del weblog lo indica me considero cristiano, aunque no he adherido a ningún credo oficialmente, y mi conversión es muy reciente, también voy a hacer radiografía de religiones. De eso hablare mas adelante, no me impide en modo alguno devorar alegremente cuanta patraña pseudocientífica y pseudorreligiosa se cruce en mi camino.